Creo que la pregunta no debería ser "experiencia o cosa" sino más bien "qué combina lo mejor de ambos". Porque el drama de elegir uno solo es que después te arrepientes, ¿viste? Si regalas solo la experiencia, zas, se pasó y quedó en fotos. Si regalas solo un objeto, puede terminar siendo algo que no usa o que se olvida en un cajón. Lo que realmente funciona después de 5 años juntos es meter ambas cosas en la ecuación de alguna forma, aunque sea de manera creativa.
Lo que nadie menciona es el riesgo de que la experiencia sea un fracaso porque hay factores fuera de tu control (clima, multitudes, que esté cerrado ese día, que la otra persona no esté de humor). Un viaje bonito puede convertirse en un desastre logístico y ahí tu regalo se vuelve contraproducente. Un objeto, aunque sea más "simple", garantiza que mínimo va a existir siempre. Pero tampoco es para obsesionarse con lo tangible, obvio.
Mi sugerencia: ¿por qué no un regalo físico que tenga que ver con una experiencia o que la cree? Un espacio bonito para vivir algo juntos, algo que usen en el futuro para hacer cosas. O regalá la experiencia pero acompañala de algo chiquito que la represente (un recuerdo del lugar, un objeto relacionado). Lo importante es que después de 5 años tu pareja sienta que lo que le regalaste es para ustedes, no solo un "punto" en el aniversario 😊