Diría que Otto y Neckermann siguen ofreciendo los catálogos más por costumbre. A tu madre le encanta hojearlos - eso está totalmente bien y si le divierte, no hay nada en contra. Pero a la hora de hacer pedidos de verdad, online tiene simplemente más ventajas: mejores precios, disponibilidad actualizada, envíos más rápidos y la posibilidad de revisar opiniones de clientes al instante. En el catálogo nunca ves si un artículo está agotado o si otros dicen que la calidad es horrible.
Un compromiso práctico: Puede seguir pidiendo los catálogos (no cuesta mucho o a veces es gratis), los hojea para relajarse, pero cuando quiere comprar algo de verdad, lo hace online. Así tiene lo mejor de ambos mundos. Las páginas web tampoco son nada complicadas - simplemente busca el producto del catálogo y lo ingresa en línea. En mi casa hicimos algo similar y a mi abuela le encanta. Adora los catálogos, pero cuando hace un pedido, usa la web igual porque el envío es más rápido.
Conclusión: El abono vale la pena solo si tu madre de verdad disfruta hojeando esos catálogos. Pero para hacer pedidos en serio, le recomendaría definitivamente comprar online. Además, muchas veces ahorra dinero así.