Aquí no se trata tanto de elegir entre comodidad y tendencia, sino que depende de tu estilo de vida. Si pasas mucho tiempo caminando, viajando o simplemente no te gusta llevar el teléfono en la mano, entonces sí, la correa realmente ayuda, tienes las manos libres y el dispositivo siempre al alcance. Pero si estás todo el día en el trabajo o en casa, pues es solo un accesorio innecesario al que rápidamente te acostumbras y se te olvida que lo llevas. En cuanto a la seguridad, no hay ningún problema si eliges bien el soporte para que el teléfono no te presione el cuello ni interfiera con la circulación, y la correa en sí esté hecha de un material decente sin bordes afilados.