La clave es no dejar que el pánico te meta en un trabajo mediocre que te queme igual en seis meses! Con cuatro meses de margen tienes tiempo, así que dedica las primeras dos o tres semanas a descansar de verdad - tu cabeza necesita resetear después de ese burnout. Una vez recuperado, plantéate la búsqueda como algo estructurado: manda CVs de forma consistente todos los días (no necesitan ser cien, pero sí regulares), activa tu red de contactos porque muchas veces las mejores ofertas no salen en portales, y aprovecha para hacer algún cursillo o pulir skills que te diferencien mientras esperas entrevistas. El truco que nadie menciona es esto: negocia desde la posición de que tienes tiempo, no desde la angustia - en las entrevistas eso se nota un montón, y los buenos empleadores lo respetan más que alguien desesperado que se va a arrepentir en tres meses.