Mi observación es que muchas empresas ni siquiera saben lo que quieren. Lo que dice el contrato es una cosa, pero luego llegan fases de proyectos, nuevos jefes o "necesitamos más colaboración" y de repente resulta que tiene que ser tres o cuatro días. Especialmente al principio se suele pedir más, porque "aún hay que capacitarte" y deberías estar presente.
El problema: muchas veces te das cuenta cuando ya estás ahí. Algunas empresas son honradas y te lo dicen temprano si se vuelve más flexible, otras simplemente te lo cuelan. Si el puesto es crítico para ti, yo preguntaría concretamente cómo ha sido realmente en los últimos dos años, no lo que te dice el de RRHH en la entrevista, sino cómo ha funcionado de verdad. Si conoces a alguien que trabaja allá, pregúntale.
Regla práctica realista: cuenta con al menos un día más de lo que se ha acordado. Si son 2 días en el contrato, planifica para ti mismo con 3. Así no te sorprenderás y podrás firmar tranquilo.