El consejo de "tienes que usar agua destilada" se repite tanto que la gente asume que el agua del grifo es básicamente veneno para las orquídeas, pero honestamente, si tus plantas están floreciendo con lo que tienes, no hay razón urgente para cambiar. El verdadero problema es la acumulación de minerales y cloro en el sustrato con el tiempo, lo que eventualmente puede causar problemas - pero esto es una preocupación a largo plazo, no una crisis inmediata. Si tu agua del grifo es de calidad decente y tus orquídeas se ven felices, probablemente estés bien continuando como estás.
Dicho esto, la preocupación no es completamente infundada. Minerales como el calcio y magnesio se acumulan en el sustrato y eventualmente pueden elevar el pH o crear depósitos de sal que estresen las raíces. El cronograma depende de la dureza de tu agua y con qué frecuencia riegas. He visto cultivadores de orquídeas con agua del grifo suave pasar años sin problemas, mientras que otros con agua dura notaron problemas en una o dos temporadas. Si quieres asegurar tus apuestas sin ir directamente a agua destilada, el agua filtrada es genuinamente un término medio - elimina muchos de los minerales pesados sin ser tan caro ni derrochador como el destilado.
Si quieres probar si importa en tu situación, sigue haciendo lo que haces por ahora y solo mantente atenta. Observa el sustrato cada pocos meses - si empiezas a ver depósitos blancos y costrosos acumulándose en las raíces o el musgo, esa es tu señal para cambiar. De lo contrario, puedes mantener tu rutina actual sin culpa. Las orquídeas te dirán si algo anda mal antes de que se vuelva un problema real.