No es cuestión de parecer desesperada o no, eso es algo que ni deberías considerar. El punto es que estar en la incertidumbre quema mucho más que una conversación directa, aunque pueda salir mal. Dicho esto, antes de llamar quizá prueba una cosa: mándales un mensaje distinto al de siempre, tipo una pregunta sobre algo que sepas que le interesa o una broma interna que se hacen siempre. No es para "testearlo", es genuinamente para entender si el problema es que se cansó de la dinámica actual o si realmente está pasando un momento difícil. A veces la gente deja de responder cuando la conversación se vuelve demasiado "ligera" o rutinaria, no porque te abandone.
Si ni siquiera esto mueve nada, entonces conviene comunicar de verdad. Una llamada es fuerte igual, quizá mantenla como plan C. Prueba primero con un mensaje más directo tipo "hey, me parece que últimamente no nos hablamos mucho, ¿todo bien contigo?" sin ponerlo contra la pared pero dejándole espacio para abrirse. Si sigue ghosteándote incluso esto, bueno, ahí tienes la respuesta que buscabas y al menos no te la sacaste de la cabeza durante meses.