Así que una vez llevé a unos amigos a casa champiñones frescos - nos sentamos, comemos, preparamos sopa, y uno igual sigue pegado al teléfono. Entonces simplemente le puse el teléfono en otra habitación y le dije: "40 minutos sin esto, después te lo devolvemos". Resultó que no le molestaba para nada, simplemente estaba acostumbrado a tener el gadget en las manos automáticamente. Así que sí, una conversación directa - esa es la base, pero no simplemente insinuaciones, sino concretamente: "Oye, cuando estás en el teléfono, me parece que no te interesa pasar tiempo conmigo. Esto me desanima, porque yo dedico tiempo para esto." La honestidad funciona mejor que acumular resentimientos.
Pero estoy de acuerdo en que puede haber una segunda razón - arriba escribieron correctamente que simplemente los encuentros no son interesantes. Intenta proponer algo concreto: no simplemente "nos vemos", sino "vamos a la nueva exposición" o "juguemos billar". Una actividad distrae del teléfono más efectivamente que sentarse en el sofá. Yo mismo noto que cuando paseo con alguien por el bosque buscando champiñones, nadie mira las pantallas - simplemente no hay tiempo para eso.
Si después de la conversación directa y de proponer cosas geniales nada cambia - bueno, entonces sí, puede que tenga sentido reconsiderar esa amistad. Pero no hay que apresurarse con eso, primero de verdad intenta todo con honestidad.