El límite probablemente sea menos sobre proteger tu bolsillo ahora y más sobre asegurar el futuro antes de que los fabricantes chinos construyan redes de distribución reales. BYD y otros han estado aumentando su presencia europea gradualmente - ya empiezas a verlos en algunos mercados, solo que no en todos todavía. El límite de 350.000 unidades principalmente congela el estatus quo en lugar de detener algún colapso de precios que estuviera llegando.
Donde esto se pone interesante para los compradores es en el juego a largo plazo. Si las marcas chinas hubieran seguido creciendo su presencia sin restricciones, eventualmente competirían directamente con los modelos europeos y japoneses convencionales en precio. Ahora mismo cuando entras a una concesionaria, estás eligiendo entre nombres conocidos. Ese límite significa que esas marcas consolidadas no enfrentan tanta presión a la baja en precios de nuevos competidores en tal vez 3-5 años. Así que en teoría, tus opciones locales se mantienen menos saturadas, pero también menos competitivas en precio. No lo notarás como un shock dramático porque las marcas chinas aún no son nombres conocidos - es más como un freno a la disrupción que podría haber sucedido.
El impacto real depende de si los fabricantes europeos mismos comienzan a hacer híbridos más baratos para competir. Si no lo hacen, entonces los consumidores en la UE potencialmente se pierden cualquier propuesta de valor que BYD o compañías similares podrían haber ofrecido. Por ahora, ve de compras y verás los mismos jugadores que siempre has visto.