El truco real es no pensar en el ahorro como algo global, sino concentrarte en un solo gasto que realmente puedas reducir. Con 1400 brutos y alquiler+servicios que ya te comen la mitad del sueldo, no tienes margen para ser perfecto en todas partes. Elige una cosa: si comes fuera a menudo, cocina en casa durante un mes y mira cuánto ahorras. Si tienes suscripciones que no usas, cancélalas ya. Si la comida es el problema, compra en tiendas de descuento y listo, no es bonito estéticamente pero funciona. La idea es encontrar UN punto de presión que te quite el menor dolor posible y que puedas mantener sin estrés.
Luego está el asunto insidioso: los gastos que no ves. Revisa si estás pagando cosas que se te olvidan - viejas suscripciones al móvil, seguros duplicados, servicios que activaste una vez y olvidaste. Normalmente la gente encuentra ahí al menos 30-50 euros al mes que desaparecen. Una vez que los encuentres, sí, haz un pequeño fondo por si acaso (aunque sean solo 20-30 euros al mes si puedes). Mejor poco y constante que nada, porque cuando llega un imprevisto no te quedas en rojo.
La parte más difícil es que con un sueldo tan bajo el ahorro es una lucha constante. Si el alquiler te lo permite, valora en el futuro si puedes encontrar compañeros de piso o alojamientos más baratos. Mientras tanto: no hagas caso a los gurús del ahorro que te dicen que elimines el café. Tiras dinero en planificaciones complicadas que abandonas después de dos semanas. Mantén la cabeza fría, un gasto por vez, y date por satisfecho de ahorrar lo que puedas.