Con las mancuernas que ya tienes estás a mitad del camino, de verdad. A peso corporal puedes hacer un montón de cosas: flexiones, dominadas en la barra si tienes una, sentadillas, estocadas. El punto no es tanto el tipo de equipo sino el hecho de someter el músculo a una carga que te obligue a esforzarte. Si las mancuernas que tienes son lo bastante pesadas para hacerte difíciles los últimos movimientos de una serie, está perfecto así. Lo ideal sería alternar ejercicios compuestos (que involucran varios músculos) con aislamiento cuando puedas: por ejemplo mancuernas para hombros y brazos, flexiones para pecho y tríceps, sentadillas a peso corporal o con mancuernas para las piernas.
Por la frecuencia, tres o cuatro días a la semana es un buen compromiso, sobre todo al principio. No sirve matarse cada día - de hecho, si entrenas demasiado frecuentemente el mismo grupo muscular sin el descanso apropiado, no creces bien y arriesgas lesiones. Puedes hacer un día para hombros-brazos, uno para pecho-espalda, uno para piernas, y luego repetir. Entre un entrenamiento y otro del mismo grupo, espera al menos un par de días. La parte que muchos descuidan es comer lo suficiente y dormir bien - sin eso, los músculos no crecen ni aunque entrenes perfectamente.