La verdadera clave es empezar por la constancia más que por la intensidad, si no vas a desanimarte o lesionarte después de dos o tres semanas y lo dejarás todo. Yo mismo lo viví cuando retomé la musculación después de un descanso - quise hacer demasiado muy rápido, me lastimé algo de la espalda y dejé todo durante meses. Esta vez aprendí: tres sesiones por semana nada más, solo el peso del cuerpo, pero hecho correctamente. Los tipos de arriba hablan de flexiones y sentadillas, es verdad que es efectivo, pero añade fondos en una silla para los tríceps, estocadas alternas para las piernas, y planchas para el core. Empieza con lo que puedas hacer sin desplomarte - si haces solo 5 flexiones ya está bien, irás aumentando progresivamente.
Lo otro importante son los días de descanso. Entre cada sesión tienes que dejar que tus músculos respiren, si no solo vas a estar cansado y desmotivado. Yo alterno: lunes-miércoles-viernes por ejemplo. Los dos primeros días va a ser difícil porque tu cuerpo no está acostumbrado, es normal, tendrás agujetas por todas partes. Pero después de tres o cuatro semanas de verdad, vas a empezar a sentir la diferencia y es ahí cuando se pone interesante.