Para empezar sin estrés, compra primero un pequeño kit con un modelo de suéter o bufanda ya incluido, así sabes directamente qué número de aguja usar y evitas tener que descifrar las etiquetas del hilo. Si quieres ser más flexible, solo memoriza este truco: la aguja debe ser más o menos tan gruesa como tu hilo - puedes probarlo pasando el hilo sobre ella, debe deslizarse sin esfuerzo pero tampoco flotar.
Por el material, bambú francamente es más seguro para empezar porque el hilo no se escurre por todos lados, a diferencia del metal donde todo se te cae en cuanto tienes la menor duda sobre tu tensión. El bambú también es menos estresante psicológicamente cuando pasas tus puntos - con el metal, un punto que se cae es un verdadero pánico. Después, una vez que realmente dominas, mucha gente prefiere el metal porque es más rápido, pero no es algo urgente para ti.