La remoción mecánica del musgo con rastrillos o cepillos es combatir la consecuencia, no la causa, así que una vez que lo haces, todo vuelve a empezar. Lo importante es cambiar las condiciones en las que el musgo aparece en primer lugar: le encantan los suelos ácidos, compactados y húmedos en sombra.
Intenta encalar el césped: el musgo no soporta un ambiente alcalino, y esto funciona incluso en lugares sombreados. Mejora el drenaje si hay estancamiento de agua, y asegura un buen intercambio de aire en el suelo con aireación regular (puede que necesites hacerlo varias veces por temporada, no solo una). En la sombra profunda bajo los árboles, tiene sentido replantear la siembra en general: el pasto a menudo no crece bien allí, así que el musgo ocupa el espacio por defecto.