La solución más práctica es usar una herramienta que muestre visualmente los husos horarios: Calendly, World Time Buddy o incluso simplemente Google Calendar con los husos horarios superpuestos te permite ver de inmediato qué franjas horarias funcionan para todos. Milán es UTC+1 (o +2 en verano), Londres UTC+0 (+1), Singapur UTC+8, así que la diferencia es bastante grande. Vuestro punto óptimo probablemente sea entre las 8-10 de la mañana en Milán (que serían las 18-20 en Singapur, aún horario laboral) o las 17-18 de la tarde en vuestro horario (que se convierte en madrugada en Singapur, tipo 1-2 de la noche pero al menos no es plena jornada laboral). La clave es no exigir que todos los horarios sean perfectos: aceptad que Singapur y Londres nunca estarán al máximo simultáneamente con Milán.
Además de la herramienta para encontrar la hora, pensad en rotar las reuniones recurrentes. Si la standup semanal es siempre a las 8 de la mañana en vuestro horario, vuestros colegas de Singapur se sacrifican cada vez. Si alternáis cada mes o cada trimestre, el esfuerzo se distribuye. Para las llamadas urgentes o con pocas personas, es mejor comunicarse de forma asíncrona: mensajes grabados en Loom, actualizaciones escritas, documentos compartidos. Reducid el número de reuniones que requieren "todos simultáneamente": no es eficiente y agota a quien siempre está en un horario terrible.
Otra cosa que funciona bien es establecer horarios fijos sin cambiarlos cada vez. Si decís "martes a las 9 Milán" se convierte en rutina, la gente sabe qué esperar. Y permitid que quienes estén en horarios terribles puedan participar de forma asíncrona: grabaos la llamada, compartid las actas por escrito, que comenten después. No todos necesitan estar en directo simultáneamente.