Antes de cambiar de proveedor, hay más cosas que revisar: cambiar de ISP podría no resolver esto si hay algo más pasando en tu configuración. Las caídas específicamente durante llamadas sugieren que podría ser un problema de ancho de banda, interferencia, o algo en tu equipo que aún no has identificado. ¿Has verificado qué más está corriendo durante esas llamadas? Streaming en otra habitación, copias de seguridad en la nube, o incluso actualizaciones de Windows pueden arruinar tu conexión justo cuando la necesitas. También vale la pena revisar: ¿estás en WiFi o por cable? Si estás en WiFi, la interferencia de las redes de los vecinos u otros dispositivos en casa (microondas, monitores para bebés, incluso algunos teléfonos inalámbricos) pueden causar exactamente este patrón. Cambia a ethernet si puedes y mira si el problema desaparece. Eso solo lo resuelve para muchos trabajadores remotos.
Si ya estás por cable y los reiniciós no han ayudado, llama a tu ISP de nuevo pero sé específica: no solo digas "se cae la conexión". Diles que quieres que revisen la pérdida de paquetes y la estabilidad de la línea durante exactamente las horas en que sucede (anótalo). Así pueden hacer diagnósticos reales. Algunos ISP tienen equipo de mala calidad que entregan; pedirles que cambien el módem o router por equipo más nuevo no les cuesta nada y a veces lo arregla todo. Si no cooperan después de un par de llamadas, ahí es cuando buscas alternativas. Pero honestamente, cambiar de proveedor sin saber si es la línea o tu equipo solo va a dejarte frustrada de nuevo.
Una cosa más que vale la pena intentar: configura un hotspot desde tu teléfono como respaldo solo para llamadas. No es lo ideal, pero si tu internet se cae en medio de una presentación, puedes seguir hablando en lugar de desaparecer. Te da tiempo para respirar mientras encuentras la solución real.