Creo que el punto es que estás intentando contener algo que tu cerebro ya ha procesado como divertido, y cuanto más intentas controlarte más se vuelve imposible. Es como cuando alguien te dice "no te rías" y de repente todo se vuelve hilarante. La parte más difícil es que conoces bien la marca correcta, así que el contraste es aún más evidente cuando escuchas la versión torcida.
Honestamente, no sé si haya realmente una forma de no reír. Quizás el verdadero truco es justamente no esforzarse - aceptar que es una reacción humana natural y que reír de eso no es maldad. Además, una vez que sale la carcajada, normalmente la vergüenza se pasa y la cosa se vuelve menos grave. Tu colega quizás ni se da cuenta de que te reíste de él.