Lo más confiable es revisarte a ti mismo y a tus allegados después de pasar tiempo en la naturaleza, prestando especial atención a las axilas, la ingle, detrás de las orejas y el cuero cabelludo. Las garrapatas no muerden de inmediato, buscan un lugar cómodo, así que si logras detectar el parásito antes de que se aferre, el problema se resuelve fácilmente. Si ya se ha aferrado, debes extraerlo correctamente, girándolo o jalándolo completamente con la cabeza, preferiblemente con pinzas, sin aplastarlo ni intentar jalarlo bruscamente. Después de extraerlo, desinfecta la zona de la picadura con alcohol o yodo.
Para la prevención funcionan bien los repelentes a base de DEET: aplícalos en la ropa y las áreas expuestas de la piel antes de salir. Además, ropa adecuada: mete los pantalones en los calcetines, ponte zapatos cerrados y una camisa de mangas largas - suena raro para la temporada de verano, pero contra las garrapatas realmente funciona. Si planeas pasar mucho tiempo en el bosque o en la dacha, vale la pena tratar la ropa con acaricida - un producto especial que mata garrapatas al contacto.
Al volver a casa, lava la ropa con agua caliente e inspecciona a tus mascotas - frecuentemente traen garrapatas adentro. Si en tu región las garrapatas transmiten enfermedades peligrosas, después de una picadura tiene sentido consultar con un médico y hacerte análisis - es mejor prevenir.