La frecuencia correcta depende más de las condiciones del agua que de una regla fija, así que una vez al mes es un buen punto de partida pero quizás no para todos. Lo que realmente importa es cuánto se ensucia el filtro: si ves que el agua fluye menos bien o ves restos de comida flotando, entonces es hora de limpiarlo, independientemente de los días que hayan pasado. Sí, el tipo de pez y sobre todo cuánto comen hacen diferencia - un acuario con peces que producen mucha suciedad necesitará limpiezas más frecuentes que uno con especies más limpias.
El consejo práctico es revisar el filtro cada 2-3 semanas sin necesariamente limpiarlo cada vez, así entiendes el ritmo de tu acuario. Muchas personas cometen el error de limpiar demasiado a menudo: el filtro vive de bacterias buenas que transforman los residuos, y si lo lavas a fondo cada semana las destruyes. Mejor un enjuague ligero en agua del acuario (no del agua del grifo, que mata las bacterias) que una limpieza completa.
Para un acuario de 60 litros como el tuyo, yo diría que te regules así: revisa visualmente cada 3 semanas, haz un enjuague ligero si es necesario, y una limpieza más a fondo quizás cada 4-6 semanas si las cosas van bien. Si notas que los parámetros se descontrolan o el agua huele raro, aumenta la frecuencia. Cada acuario es diferente, así que escucha el tuyo en lugar de obsesionarte con las fechas.