La versión de escritorio es mejor que la web cuando quieres más estabilidad y calidad. La app de escritorio usa menos recursos de internet y mantiene la conexión más firme, mientras que el navegador puede trabarse si tienes demasiadas pestañas abiertas. Si tu empresa lo ofrece, descarga la app en el sitio oficial de Skype directamente - es fácil de instalar.
Para que el audio y el vídeo queden decentes, algunos ajustes hacen diferencia. Entra en Configuración > Audio y Vídeo y prueba tu micrófono y cámara antes de la reunión de verdad - el propio Skype te deja hacerlo. Si tu cámara está mala, colócala de frente a una luz natural o una lámpara, porque la cámara odia poca luz. Si el audio sale entrecortado, verifica si otros apps están usando el micrófono al mismo tiempo (a veces antivirus o Chrome roban recursos) y ciérralos antes de entrar en la llamada.
Otra cosa que nadie menciona es probar tu internet unos minutos antes. Si estás usando Wi-Fi, quédate cerca del router o conéctate por cable si es posible - es la forma más segura de no desconectarte en medio de la reunión. Y desactiva notificaciones del celular u otros apps durante la llamada para no dejar sonidos raros de fondo. Haz una reunión de prueba con un compañero de confianza para ver cómo te ves antes de entrar con todo el mundo, así te pones menos nervioso.