El argumento del costo inicial se exagera bastante - lo que realmente importa más es cuánto tiempo planeás quedarte en tu casa y si tu instalación siquiera permite un calentador sin tanque sin hacer renovaciones. Yo investigué esto cuando mi tanque empezó a fallar hace unos años, y el contratista me dijo que mi línea de gas era insuficiente, así que tendría que tender tuberías nuevas solo para que un sistema sin tanque funcionara correctamente. Eso solo habría sumado miles de dólares al proyecto, lo que eliminó completamente el período de recuperación de la inversión para una familia que podría mudarse en cinco a siete años. Terminé eligiendo un tanque estándar y honestamente no me arrepiento - los costos de reparación son predecibles y conseguí otra década de vida útil del sistema. Si tu casa ya tiene suministro de gas adecuado y planeás quedarte un tiempo, claro, mirá los sin tanque. Pero si tenés dudas sobre cualquiera de esas dos cosas, reemplazar el tanque es la opción más simple.