Lo principal es mirar la formulación de la vacante. Si dice «se requiere trabajo en oficina en Moscú» u «obligatoria presencia», no sirve de nada ocultarlo y además es contraproducente. Pero si no dice nada concreto sobre la ubicación o se menciona la posibilidad de trabajar remoto, puedes simplemente escribir en el currículum «remoto, residencia en San Petersburgo» y no darle más vueltas. La honestidad aquí te juega a favor, porque la empresa ve de antemano si le va bien o no.
Si en cambio te callas y pasas varias entrevistas y después lo reconoces, das la impresión de que estabas ocultando información. Aunque las razones hayan sido lógicas, puede generar desconfianza - tipo, si ya ocultaste esto, ¿qué más vas a ocultar? Es más fácil indicarlo una sola vez con honestidad y descartarte de las empresas para las que no funciona, que después andar explicando.
Truco: añade al currículum una línea tipo «dispuesto a viajes de negocios» o «posible interacción presencial durante el período de adaptación» - esto demuestra flexibilidad y puede tranquilizar al empleador que tiene algo de preocupación por la lejanía. Así, aunque la persona esté en San Petersburgo, no se ve como un obstáculo, sino como una opción con solución.