La mejor apuesta es comprar en tiendas online grandes con devolución fácil (Amazon, Mediamarkt, Fnac, o según dónde vivas) porque si el cable falla o es trucho, tenés derecho a reclamación garantizada. En físico, los centros comerciales son una lotería porque cualquiera vende ahí sin control real.
En cuanto a marcas, no necesitas ir a lo más caro. Belkin, AmazonBasics y hasta las marcas genéricas decentes de tiendas grandes funcionan sin drama si los comprás en un lugar de verdad. Lo que funciona es buscar cables certificados HDMI 2.0 o 2.1 (mirá la descripción) y evitar los que cuestan menos de dos euros, porque esos sí suelen ser trucho. Cuando comprés online, lee las reseñas y fíjate si la gente se queja de que el conector se afloja o que no va con ciertos dispositivos.
Si insistís en comprar en una tienda física, al menos que sea una grande con reputación donde sepas que hay garantía formal. Los cables HDMI son raros que fallen si son decentes, así que si comprás uno a precio medio en un lugar conocido, probablemente te dure años sin problema.