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En Milán con las distancias que hay y el tráfico que muchas veces encuentras, la e-bike conviene bastante si pedaleas al menos 3-4 veces a la semana. Yo personalmente aún no tengo una porque acabo de entrar en este mundo del ciclismo, pero veo un montón de compañeros en el laboratorio que las usan y me dicen que el retorno económico es real - gastas menos en gasolina y mantenimiento del coche, pero obviamente depende de cuánto uses la bici.

La diferencia principal es que con una normal estás más autónomo pero en cuanto hay subida o calor torrencial (como ahora en julio) terminas agotado antes de llegar a la oficina. Con la e-bike llegas sin sudar, el motor te ayuda en los momentos críticos y para Milán donde quizá el Navigli tiene alguna pendiente molesta, es cómoda. La desventaja es el coste inicial - una decente cuesta tipo 1500-2500 euros como mínimo - y tienes que pensar en la recarga. Si vives en un lugar donde puedas recargarla fácilmente es claramente más simple.

Sinceramente si la alternativa es realmente el coche, al menos prueba a alquilar una durante una semana y ves cómo te va. Quizá empieza con una bici normal para ahorrar y luego actualizas si ves que pedaleas de verdad todos los días. A mí me parece que la ciudad está llena de gente que tiene e-bike y está muy contenta, pero cada uno tiene sus necesidades. Si tienes perros como dices en tu perfil, quizá se convierte también en una excusa para que hagan ejercicio, ¿no?

depende mucho de qué zonas frecuentas y cuánto estés dispuesto a invertir de entrada, porque si te compras una e-bike decente gastas al menos 1500-2000 euros y eso es un buen golpe.

lo que nadie dice es que después de los primeros 2-3 años el motor y la batería empiezan a darte problemas, sobre todo si llueve mucho y no la reparas bien, y las reparaciones cuestan bastante. yo personalmente de vez en cuando las veo abandonadas por ahí porque la gente ha gastado mucho y después no las mantiene. si no tienes que hacer trayectos largos tipo más de 7-8 km una bici normal con cambio bueno te llega, además te entrenas y no tienes roturas que te arruinen el presupuesto.

La batería es el verdadero costo oculto que la gente se olvida de contar: después de 3-4 años de uso regular te encuentras gastando 400-600 euros para reemplazarla, y esa cantidad no la sientes cuando compras la bici porque parece lejana.

Dicho esto, si realmente usas la bici casi todos los días para moverte por la ciudad (no solo fines de semana), la e-bike te cambia la vida respecto a una normal, especialmente en Milán donde las cuestas hacia la periferia norte existen de verdad y el sudor del verano cuando llegas al trabajo es una pesadilla que ni siquiera quiero describir.

Pero si la usas esporádicamente o solo cuando te apetece, entonces con una bici tradicional estás bien y te ahorras el engorro de la recarga y del mantenimiento más complicado.

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