No vale la pena cambiar de navegador por esto - el problema no está en Chrome en sí, sino en que intentas mantener demasiadas pestañas abiertas al mismo tiempo. Cualquier navegador se ralentizará con esa carga, Firefox o Edge no serían mucho diferentes. Tiene sentido cambiar de navegador solo si necesitas alguna función específica, no por los cuelgues con 20-30 pestañas.
Chrome tiene un par de opciones útiles: desactiva en los parámetros la opción "Continuar donde lo dejaste" (obliga a cargar todas las pestañas al iniciar) y mira qué extensiones tienes instaladas - algunas pueden consumir memoria tanto como el navegador mismo. Por cierto, hay extensiones como The Great Suspender que "adormecen" automáticamente las pestañas que no usas - no se cierran, pero se libera memoria. Funciona bien.
Yo también tenía la costumbre de mantener un montón de pestañas, pero después me di cuenta de que en realidad trabajo activamente con máximo cinco o seis, y las demás simplemente están ahí sin servir. Empecé a usar marcadores y listas de lectura - cuando el material no es urgente, lo guardo ahí en vez de dejar la pestaña abierta. Ayudó bastante: el navegador es más rápido y la mente está menos caótica.