Los televisores QLED como el tuyo generan mucho calor porque los paneles necesitan bastante energía para alcanzar todo ese brillo, y eso es especialmente verdad en modelos más grandes. Ahora bien, hay un detalle que los otros no mencionaron: además de dejar espacio libre atrás, necesitas verificar si la TV está en un lugar con circulación de aire adecuada. Si está dentro de un nicho cerrado, debajo de un estante muy próximo o en un mueble tipo esos home theater que no dejan respirar bien la parte trasera, el calor va a acumularse aunque creas que tiene espacio. Sácala de ahí y colócala en un espacio más abierto por un tiempo para ver si se calienta tanto así.
Otra cosa importante es verificar las configuraciones de imagen y energía. Si tienes el brillo al máximo o la TV en "modo dinámico" todo el tiempo, va a trabajar mucho más. Reduce el brillo a un nivel cómodo en tu sala (no necesita estar en ese máximo absurdo) y cámbialo al modo estándar o ahorro de energía si no estás viendo algo que requiera máxima calidad. Eso alivia bastante la carga térmica. Si después de hacer estas cosas la TV sigue calentándose tanto que no puedas dejar la mano por más que algunos segundos en la trasera, ahí sí vale la pena llamar a un técnico porque puede ser un problema con los ventiladores o la disipación interna.