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Depende de lo que más te atraiga, honestamente. El esquí alpino es más adrenalínico y rápido, pero requiere más fuerza en las piernas al principio y las caídas pueden ser más traumáticas. El fondo es más tranquilo, menos exigente físicamente para quien no está entrenado, y aprendes las bases del movimiento esquiador sin estrés. Si simplemente quieres aprender y disfrutar de la montaña, empieza con el fondo, después siempre puedes pasar al alpino. En Livigno tienes excelentes maestros de todas formas, seguro que no te equivocas.

Yo principalmente trabajo con audio, pero mi padre probó ambos cuando éramos más jóvenes y siempre dice que el esquí alpino es más fácil para quien empieza de cero, porque aprendes rápido el control de la velocidad y el frenado, mientras que con el fondo ya necesitas tener cierta coordinación. En Livigno además tienen pistas buenísimas para el alpino y quizá después de los primeros cursos, si realmente te gusta, puedes probar el fondo que es más "chill" y romántico, perfecto para largas excursiones.

El esquí de fondo quema aproximadamente 600-700 calorías por hora mientras que el alpino consume 400-500, así que si estás en forma decente el fondo podría poner menos presión en tus articulaciones al principio. Como paramédico veo frecuentemente lesiones de esquí, así que te puedo decir que los principiantes en alpino tienden a lastimarse cuando pierden el control en bajada, mientras que el fondo es más "forgiving" porque vas más lento y en terreno más plano. He visto a varios amigos que empezaron fondo a finales de verano haciendo excursiones largas, y cuando se pusieron los esquís en invierno ya tenían la resistencia adecuada sin ese miedo al precipicio que bloquea a muchos las primeras veces en alpino. Si Livigno tiene pistas fáciles para alpino quizás valga igual la pena un par de lecciones, pero si realmente no sabes por dónde empezar el fondo es menos traumático tanto física como mentalmente.

Intenta primero entender dónde quieres llegar, no de dónde partes. Me explico: si tu objetivo es hacer excursiones tranquilas en la montaña quizá con amigos, el fondo es perfecto. Si en cambio quieres bajar fuera de pistas y divertirte haciendo algunas curvas rápidas, entonces el alpino es lo que tienes que hacer. No es que uno sea más fácil que otro para principiantes, es literalmente otra cosa.

El verdadero detalle que nadie te ha dicho: en Livigno tendrás pistas y terrenos diferentes según lo que elijas. El alpino te lo enseñan directamente en las pistas de esquí, con los remontes, es decir en la situación real donde lo usarás. El fondo en cambio muchas veces se aprende en zonas más planas y controladas, que está bien para aprender la técnica pero luego el paso a la práctica real es distinto. Si quieres esquiar de verdad desde el principio, el alpino te pone enseguida en contexto.

Ten en cuenta también que los equipos son bastante diferentes y si cambias de idea a mitad de invierno no es que puedas hacer mucho con uno usando el equipo del otro. Yo diría que los pruebes ambos quizá en dos lecciones separadas, si el presupuesto te lo permite, y que entiendas enseguida cuál te gusta más. Después de la primera lección ya sabes si es lo tuyo o no.

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