Los percheros modulares de marca tipo Hay o Muuto están bien diseñados y aguantan pasta sin problema si los instalas correctamente, pero aquí viene lo importante: el problema nunca es el perchero en sí, sino cómo lo ancles a la pared. Si metes los tacos en sitios donde hay ladrillo macizo o hormigón, un perchero de diseño aguanta sin pestañear. Ahora bien, si tu entrada tiene paredes de pladur fino o algo raro, el mejor perchero del mundo se te cae igual. Así que antes de nada, fíjate bien en qué hay detrás de esa pared.
Dicho esto, los de marca tienen perfiles mejor estudiados y maderas de más calidad, pero son caro de cojones para una entrada. Un perchero decente de Carrefour o de una tienda parecida hace exactamente lo mismo si lo instalas bien: cuelga abrigos sin que se hunda. La diferencia es que los caros duran más años sin arañarse, pero si lo que necesitas es funcionalidad pura, no te gastes ese dineral. Lo que sí haría es evitar esos percheros diminutos de pladur baratísimos que vienen con tacos de plástico para juguetear: esos son los que se caen.
Mi consejo: elige algo que te guste visualmente de precio medio, compra tacos de los buenos (si la pared lo requiere, de expansión), y no escatimes en la instalación. Taladra recto, mete los tacos bien ajustados, y déjalo reposar un día antes de cargar peso. Así aguanta años sin historias.