Con quesos frescos artesanales la cosa es jodida porque absorben olores y humedad de todo lo que hay alrededor, y si los envuelves en plástico se pudren más rápido por la condensación.
Yo lo que hago es guardarlos en un tupper de vidrio (no plástico) con papel manteca adentro, sin sellar hermético pero con la tapa puesta, en la parte menos fría de la heladera, y así me duran el doble. También le cambio el papel cada dos días si veo que empieza a humedecerse. Si el queso ya tiene moho en las orillas, podes rasparlo con un cuchillo limpio, pero si está muy extendido lo mejor es no arriesgar.