A los año y medio ya tiene sentido empezar el destete, pero lo principal es hacerlo sin drama ni presión, si no el chupete se vuelve aún más deseado. Hazlo gradualmente: primero quita el chupete de la rutina diurna, luego reduce el tiempo antes de dormir, ofrece alternativas - un juego, un libro, abrazos.
El problema es que muchos padres, al notar resistencia, retroceden y después vuelven a empezar a los dos o tres años - esto solo alarga el proceso. Si ya empezaste, mantén el curso al menos dos semanas, aunque al principio haya lágrimas. Normalmente el niño se adapta rápidamente al nuevo orden de las cosas, si el adulto no vacila.