Diría que el mercado de afiches de películas antiguas de Ghana es más de nicho de lo que sugiere el hype, aunque definitivamente hay un interés creciente entre coleccionistas y museos. Los diseños salvajes y coloridos pintados a mano de los años 70 a 90 son genuinamente llamativos y únicos comparados con el marketing de películas occidental, lo que ayudó a que se fijaran en ellos desde el mundo del arte, pero estamos hablando de algo que sigue siendo bastante especializado en lugar de una inversión mainstream. Puedes encontrarlos a través de galerías que se enfocan en arte africano y ocasionalmente en casas de subastas, pero los precios varían muchísimo dependiendo de la condición y la rareza - algunos se venden por dinero modesto mientras que otros son más caros dependiendo de quién esté pujando. Me metí a leer sobre todo este movimiento cuando estaba estudiando cultura visual por diversión, y es más sobre apreciarlos como artefactos culturales que sobre enriquecerse rápido, honestamente.