Si la toma de corriente funciona bien y el enchufe está en buen estado, tiene sentido revisar también el cable de alimentación en sí, ya que a veces se daña la integridad del cable, especialmente en la base del enchufe o cerca del cuerpo de la olla a presión. Dobla el cable en varios lugares y mueve ligeramente el enchufe: si en algún punto se restaura el contacto y el aparato muestra señales de vida (se enciende el indicador o suena un pitido), entonces el problema está en el cable.
Siete años no es una edad en la que definitivamente debas cambiar la olla a presión. Como ya escribieron, cambiar el fusible o reparar la fuente de alimentación no cuesta mucho. Pero antes de llevar el aparato al servicio técnico, tiene sentido buscar en internet la instrucción de tu modelo Redmond, ya que a veces describen métodos de diagnóstico e incluso indican el número del centro de garantía. Muchos fabricantes especifican dónde exactamente está ubicado el fusible, y algunas personas lo cambian por su cuenta, aunque eso ya es responsabilidad tuya.