El problema probablemente esté en la conexión interna de la pantalla o en el panel mismo, no en la tarjeta gráfica. Si cambiar el cable HDMI no arregló nada, eso ya descarta muchas cosas del lado de la salida de vídeo. Lo que sí deberías revisar es el cable que conecta la pantalla a la placa base dentro del portátil - esos cables internos se pueden aflojar con el tiempo o dañarse si la llevas mucho en la mochila.
Abre el portátil con cuidado (si tienes un tutorial para tu modelo en YouTube, perfecto) y busca el cable que une la pantalla a la placa. Desconéctalo y vuelve a enchufarlo bien, asegúrate de que esté completamente insertado. Si eso no funciona, prueba a conectar un monitor externo por HDMI o USB-C (lo que tenga tu máquina) para ver si la pantalla externa se ve normal. Si el monitor externo funciona bien, entonces el problema es definitivamente el panel interno o el cable de la pantalla. Si el monitor externo también se ve pixelado, ahí sí apuntaría más a la tarjeta gráfica, aunque es menos probable.
Si nada de esto te da resultado y no quieres abrir el portátil, lo más seguro es llevarla a revisar. Cambiar el cable interno de la pantalla suele ser barato si es eso, pero si es el panel en sí, la reparación es más cara. De todas formas, con ese portátil tan reciente deberías estar dentro de garantía todavía, así que antes de hacer nada intenta contactar con el servicio técnico del fabricante.