Las rayas en la pantalla suelen indicar un problema con el cable o los contactos entre la matriz y la placa madre, no con la matriz en sí. El oscurecimiento puede ser consecuencia de lo mismo: un contacto deficiente debilita tanto la imagen como la retroiluminación. Son buenas noticias, porque reconectar el cable es algo que puedes intentar tú mismo si tienes algo de maña.
Primero, prueba un test muy simple: presiona ligeramente con el dedo en diferentes puntos de la pantalla del portátil (por los bordes del panel, no en el centro de la pantalla). Si las rayas desaparecen un segundo o cambian, es casi seguro que sea el cable o el contacto. Si nada cambia, lo más probable es que sea la matriz, y entonces no hay nada que hacer en casa. Otro punto: ¿dejaron de funcionar los botones para ajustar el brillo? Prueba Fn+flecha arriba, asegúrate de que el brillo no se bajó al mínimo sin razón.
Si el brillo está bien y las rayas no desaparecen al presionar, entonces sí, mejor llévalo al servicio técnico. Desmontar el portátil por tu cuenta tiene sentido solo si confías en tu destreza: si reconectas mal el cable, puedes dañar los contactos de forma permanente. ¿Aún está en garantía?