Los escapes lentos en una sola rueda suelen deberse a tres cosas, y la válvula de aire es genuinamente la reparación más barata, así que vale la pena probarla primero con agua jabonosa alrededor del vástago para ver si se forman burbujas ahí. Si no es eso, las otras respuestas cubren bastante bien los principales sospechosos.
Lo que yo añadiría es un paso práctico: una vez que hayas descartado el vástago y hayas hecho la prueba del agua jabonosa en la llanta, intenta desinflarla completamente e inspecciona la llanta donde se une al aro. A veces hay corrosión o suciedad en el asiento del talón que impide un sellado adecuado, y es posible que no lo veas solo mirando. Si el aro se ve sucio u oxidado, una limpieza rápida con un cepillo de alambre puede arreglar el escape sin necesidad de piezas nuevas. ¿Ya tuviste oportunidad de hacer la prueba del agua jabonosa, o aún estás en la etapa de inspección visual?