Limpia bien el filtro de pelusa, ese es casi siempre el culpable. En las máquinas nuevas se acumula mucha suciedad y fibras durante el transporte y en las primeras semanas, que empiezan a fermentar. El filtro normalmente está abajo al frente de la máquina, solo tienes que desenroscarlo y enjuagarlo bien bajo agua corriente. Después el olor debería desaparecer.
Si eso no funciona, haz un ciclo de limpieza con la trompa vacía a 90°C. Puedes echar una caja de limpiador de lavadora (se vende en todos lados por un par de euros) o alternativamente solo una taza de bicarbonato o esencia de vinagre. Eso mata las bacterias y hongos que se propagan en el ambiente húmedo.
Importante después: deja que la trompa y sobre todo la junta de goma se sequen bien después de cada lavado. Mantén la puerta abierta para que se vaya la humedad. Y en los lavados normales no uses siempre solo 30 o 40°C, al menos cada dos semanas usa una temperatura más alta, eso ayuda a evitar el problema. Tu Siemens es una buena máquina, pero tampoco soporta la humedad constante.