No te dejes seducir por el marketing puro; lo que sí funciona es el sensor de peso y humedad que la mayoría de lavadoras modernas llevan, que ajusta agua y tiempo sin necesidad de IA sofisticada.
Las que detectan tejidos tienen utilidad real pero bastante marginal: básicamente te ahorran seleccionar manualmente el programa delicado para blusas o el algodón para vaqueros, y el resultado es prácticamente idéntico al que conseguirías tú mismo en cinco segundos.
Donde sí notas diferencia es en eficiencia energética y menor desgaste a largo plazo porque no sobrecarga ciclos innecesarios, pero eso ya lo hacen modelos más baratos.
Si tu lavadora de 5 años falla, compra algo fiable de marcas consolidadas con buen servicio técnico; el dinero que te ahorres respecto a esos modelos premium con IA lo puedes gastar en secar bien la ropa o proteger la delicada, que es donde realmente importa.