2 respuestas
A esta edad un piercing es un deseo bastante normal de autoexpresión, y prohibirlo totalmente suele solo aumentar el interés. Mejor no pelear, sino llegar a un acuerdo. Propónle hacerse el piercing en un buen salón donde respeten la esterilidad y trabajen con menores, pero con tu presencia. Eso muestra que no te opones a su elección, pero que te importa su seguridad. Pídele que espere un par de semanas antes del procedimiento - dale tiempo para asegurarse de que no es una decisión impulsiva.
Un punto importante - asegúrate de que sabe cómo cuidar el piercing. Un piercing reciente requiere desinfección regular, sino puede inflamarse o infectarse. Si tu hijo está dispuesto a mantenerse al tanto, eso es señal de que lo toma en serio. Sugiérele que elija una joya más discreta al principio - unos aretes pequeños o un piercing de acero inoxidable. Después, si todo va bien, podrá experimentar con opciones más llamativas.
Sobre la escuela y posibles conflictos allí - averigua de antemano las reglas de la institución. En algunas escuelas se puede llevar piercing, en otras exigen que se lo quite durante las clases. Si eso es un problema, mejor negociarlo ahora para evitar peleas después. De todas formas, a los 15 años tu hijo tiene derecho a expresarse como quiera, y tu rol es solo supervisar la seguridad del proceso.
Lo principal es asegurarte de que el piercing se lo haga un profesional en un lugar licenciado, porque si no el riesgo de infección y problemas de cicatrización es muy real. Si ya está dispuesto a ir a escondidas o a pedirle a amigos, entonces pactar con él y controlar el proceso es realmente más sensato que prohibirle y empujarlo a que se lo haga en la clandestinidad con alguien que tiene una aguja. El punto clave que muchos se pierden: habla con él sobre el cuidado después del piercing, porque muchos adolescentes no se molestan en desinfectar y después se sorprenden con las inflamaciones.
Tu respuesta
Iniciar sesiónpara responder.