Tu hijo probablemente está en una fase totalmente normal, pero entiendo el estrés que genera. A los 18 meses muchos chicos todavía prefieren la leche materna porque es lo familiar y lo fácil, así que no es que sea raro. El tema es que a esa edad ya necesita nutrientes que solo el pecho no proporciona - hierro, zinc, proteínas variadas. Lo bueno es que tampoco se trata de "forzar" en el sentido de obligarlo; más bien es ofrecerle comida sin presión y dejar que explore a su ritmo.
Lo que muchos padres no mencionan es que a veces el rechazo no es porque no quiera comer, sino porque la textura o la forma de presentar el alimento le intimida. Prueba esto: deja que coma con las manos, sin cucharas. Ponle pequeños trocitos que pueda agarrar (plátano, pan tostado, trozos blandos de fruta o pollo deshilachado). Así siente que tiene control y es menos amenazante que alguien metiéndole una cucharada en la boca. Muchas veces cuando les dejas elegir, sorprende lo que terminan comiendo.
Mientras tanto, si está ganando peso, tiene energía y el pediatra dice que está bien, respirá tranquila. No desaparezcas el pecho de un día para otro - eso haría que se aferre más todavía. Simplemente ofrece comida en las comidas familiares sin drama, come vos también para que te vea, y déjalo ahí. Algunos chicos tardan un poco más en enganchar con los sólidos, pero eventualmente lo hacen. La presión es el enemigo acá.