No creo que sea tan fácil separar lo que es "acoso de verdad" de lo que es "cosa de niños", porque la verdad es que si tu hijo no quiere ir al colegio durante semanas, algo está pasando que lo está afectando de verdad. Acá el punto clave no es si cumple con alguna definición técnica de bullying, sino que está sufriendo y vos necesitás actuar.
Lo primero es hablar con él sin presión, pero después necesitás documentar lo que pasa. Preguntale específicamente: qué dicen, cuándo pasa, quiénes son, si pasó algo que lo inició. Escribí lo que te cuente (fechas, nombres, palabras que usaron). Después contactá al profesor o la directora, no como quien va a reclamar furioso, sino como quien dice "mi hijo me contó esto, me gustaría que me ayudes a entender qué está pasando en el patio". Los profes suelen ver comportamientos que los papás no vemos. Si te dicen que no han notado nada, pedí que pongan atención sin decirle al chico que vos fuiste (muchas veces las cosas pasan cuando los adultos no miran).
Si después de eso la cosa no mejora o los profes dicen que no ven nada pero tu hijo sigue sin querer ir, ahí sí considerá hablar con el departamento de convivencia o psicólogo de la escuela. Y en casa, mantené las puertas abiertas para que siga contándote. A veces los chicos necesitan saber que alguien los respalda mientras se resuelve.