Creo que validar es importante, sí, pero hay un detalle que a veces nos olvidamos: también necesitas dejar claro que lo que hicieron tus compañeras no es aceptable, ¿entiendes? No es solo que sus sentimientos sean válidos (que lo son), es también que ella sepa que comentarios sobre el cuerpo de otras personas están mal. La diferencia es sutil pero marca diferencia. Una amiga mía pasó por una situación parecida con su hija, y lo que funcionó fue que le dijo algo como "no merecías escuchar eso, y quien lo dijo fue irrespetuoso de verdad" - no como quien exige una acción, sino como quien está de su lado.
Después de eso, ahí sí vale la pena explorar qué quiere hacer. Pregúntale si quiere contarle a alguien en la escuela, si quiere estrategias para responder si esto vuelve a pasar, o si por ahora solo necesita que lo sepas. Y sobre la piscina - ese retroceso es importante porque muestra que está evitando situaciones. Quizá sea bueno volver, pero sin presión. Como, "entiendo que te sientes incómoda, pero merecías aprovechar la clase igual". Pueden hasta planificar cómo se sentiría más cómoda, si es una cuestión de ropa, de cuándo entrar, en fin.
Lo importante es que a los 14 años la presión sobre el cuerpo es absurda de verdad, y tendemos a pensar que es tontería porque "todo el mundo pasa por eso". Pasa, pero no significa que esté bien normalizarlo. Ella necesita saber que crees que su cuerpo es normal y que quien está equivocada es quien hizo el comentario, no ella.