Lo que describes pasa bastante con los micros después de algunos años, así que no es raro. La causa más común es que el plato giratorio se traba o gira muy lentamente, lo que deja las zonas sin rotación constante, o que el magnetrón (la pieza que genera el calor) empieza a fallar y reparte la energía de forma irregular. Antes de gastar en uno nuevo, fijate que el plato gire bien y sin rozamientos, y prueba a poner la comida directamente en la bandeja del horno sin plato por un momento para descartar eso. Si sigue igual o si el costo de reparación se acerca al de un micro nuevo, probablemente sea más práctico cambiar, pero vale la pena revisar primero esos detalles simples.