Eso es completamente normal y le pasa a casi todas las pantallas de portátil, especialmente a las que tienen paneles IPS o TN. Los ángulos de visión de estos paneles son limitados, así que cuando te mueves hacia los lados o cambias el ángulo, la imagen se oscurece y los colores se distorsionan porque los píxeles pierden su color óptimo fuera del rango de visión frontal. Si quieres comprobarlo, prueba a mover la pantalla lentamente hacia los lados mientras miras una imagen clara y verás cómo cambia gradualmente. Para tu día a día no es un problema a menos que trabajes con color crítico (edición de fotos o vídeo profesional), en cuyo caso necesitarías un panel mejor como los OLED, pero para cosas normales es solo una característica incómoda de los portátiles baratos.