No caigas en la trampa de pensar que las bolsas de papel reforzado son la solución mágica. Sí aguantan más usos que el plástico delgado, pero si las llenas de cosas pesadas o se mojan se desmorona todo, y terminas comprando más. Lo que realmente funciona es combinar opciones según qué necesites en ese momento.
Para la compra del supermercado, las bolsas de tela baratas que venden por kilo en tiendas de descuento o en el mismo supermercado son tu mejor opción. No necesitas las fancy de diseño que cuestan un ojo de la cara, esas básicas de colores simples duran años si no las maltrates. La inversión inicial es mínima comparada con lo que gastabas en bolsas gratis antes, y la amortizas rápido. Yo terminé comprando como 5 o 6 hace tiempo y las sigo usando, así que al final resulta más barato que seguir pagando bolsas nuevas constantemente.
Para cosas puntuales donde no vale la pena cargar bolsa de tela (una compra chiquita, algo que se va a romper), las bolsas de papel reforzado funcionan bien pero usalas inteligente: no las llenes hasta reventar y mantén cosas pesadas en el fondo. Otra opción que muchos pasan por alto son las cajas que el mismo supermercado regala o te deja usar; pregunta al cajero, a veces tienen cajas de cartón que sacan de los productos y las van a botar igual. Yo a veces me traigo cajas de mi casa, en serio funciona.