Los espasmos del párpado suelen estar relacionados con estrés, falta de sueño o exceso de cafeína, y la pantalla del móvil intensifica la molestia porque fuerza más la vista. Yo hace años tuve uno que duró casi dos semanas mientras trabajaba con mucha presión, y desapareció solo cuando bajé el ritmo; lo que me ayudó fue dejar el móvil un rato antes de dormir y tomar menos café. Si en una o dos semanas no se te pasa, o si se acompaña de dolor, visión borrosa o el párpado se te cae un poco, entonces sí merece una revisión con el oftalmólogo, pero en la mayoría de casos se soluciona descansando más y mirando menos la pantalla.