La luz es tu principal enemigo con estos sistemas. Si las macetas de abajo no la reciben suficiente, las plantas se esfuerzan sin importar cuánta agua les des. La solución más simple es colocar el huerto vertical donde reciba sol directo al menos 4-5 horas al día, o agregarle una lámpara de cultivo si lo tienes adentro o en sombra. Sin esa base de luminosidad, todo lo demás se vuelve secundario.
Para el agua, lo que leíste arriba sobre la velocidad es cierto, pero agrego algo: las macetas apiladas tienen formas que favorecen los drenajes laterales. Intenta orientar ligeramente las macetas para que el agua no corra siempre en línea recta hacia abajo, o usa un sustrato que retenga más humedad (tipo con turba o coco) en lugar de tierra ligera. Si usas un gotero, ajústalo para que el agua llegue lentamente a cada nivel, no a chorro.
Revisa también que los agujeros de drenaje de las macetas intermedias no estén completamente libres - a veces un poco de papel mojado o musgo deshilachado ayuda a ralentizar el paso del agua hacia abajo.