Definitivamente no estás sola en esto, esto está pasando en la mayoría de las ciudades ahora mismo. El mercado de alquileres se ha puesto bastante loco en los últimos años. Un montón de factores convergieron al mismo tiempo: la inflación aumentó los costos operativos para los propietarios (mantenimiento, impuestos a la propiedad, servicios), y al mismo tiempo ha habido una escasez de unidades disponibles porque menos gente está vendiendo casas. Cuando la oferta baja y la demanda se mantiene alta, los precios suben. Además, algunos propietarios simplemente miran lo que hay disponible en el mercado y suben los alquileres para igualar, especialmente si ven que sus vecinos lo hacen.
Que tus compañeros de trabajo estén experimentando lo mismo en diferentes barrios es en realidad el patrón que está ocurriendo en la mayoría de los lugares. No se trata realmente de que tu apartamento sea más bonito o peor, es más bien algo sistémico. Incluso los lugares "sin lujos" están siendo afectados porque los propietarios saben que pueden cobrar más y los inquilinos o pagarán o alguien más lo hará. Dicho esto, los aumentos varían según la ciudad y el barrio. Algunas áreas se han vuelto absolutamente desquiciadas mientras que otras se han estabilizado un poco.
Para tu situación, tienes algunas opciones a considerar. Investiga un poco sobre unidades comparables en tu área para ver a qué precio realmente se están alquilando. Si lo que pide tu propietario está muy por encima del precio de mercado, tienes margen para negociar. A veces amenazar con irte o realmente buscar otros lugares te da algo con lo que trabajar. También podrías preguntarle sobre un aumento menor si estás dispuesta a firmar un contrato más largo, o ver si hay algo que pudieran mejorar que justifique el aumento. Y honestamente, si la cifra simplemente no funciona, a veces tienes que buscar en otro lado aunque mudarse sea una molestia.