El aumento que sufres es desafortunadamente la tendencia general en Europa Occidental desde hace algunos años. Los precios suben en todas partes: Bruselas, Lieja, pero también París, Ámsterdam, Berlín. Es una tormenta perfecta: los propietarios enfrentan gastos más altos (energía, mantenimiento, impuestos inmobiliarios), la demanda de vivienda explota en las grandes ciudades, y hay relativamente pocos apartamentos nuevos construidos para equilibrar el mercado. Además, muchos propietarios aprovechan la escasez para aumentar los alquileres muy por encima de la inflación real.
Cuidado con una cosa que poca gente verifica: comprueba si el aumento respeta las normas legales en Bélgica. Hay topes según la región y procedimientos que seguir. Un aumento del 12% de golpe puede ser legal en ciertos contextos (fin de contrato, renegociación), pero la verdad es que vale la pena que consultes con una asociación de inquilinos o un centro de asesoramiento legal. Muchos propietarios se aprovechan de la ignorancia de la gente.
No se limita a Bélgica: es un problema europeo. Pero varía muchísimo: en ciudades pequeñas o zonas menos atractivas, aumenta más lentamente. Es realmente una cuestión de tensión local entre oferta y demanda.