El punto crítico que nadie menciona de verdad es la conexión a la red: si realmente quieres "no tocar nada", teóricamente podrías instalar un sistema completamente aislado con baterías, pero entonces pierdes completamente la ventaja económica de los paneles, porque las baterías cuestan una barbaridad y duran poco. Si en cambio quieres aprovechar la fotovoltaica como la mayoría de la gente (inyectar energía a la red, reducir la factura), el cuadro debe necesariamente sufrir modificaciones, no es una opción, es un requisito de la normativa.
Lo que realmente podéis hacer sin grandes cambios: mantener la instalación existente e insertar el inversor en una nueva línea dedicada que parte directamente del contador. No es lo óptimo desde el punto de vista del diseño, pero si vuestro cuadro ya está saturado, os arregláis sin tener que rehacerlo todo. Pero de todas formas necesitáis la instalación de protecciones (pararrayos, interruptores diferenciales para la fotovoltaica) y un buen profesional que sepa hacer este tipo de conexión conforme a norma. En Milán especialmente las instalaciones de los años 70-80 muchas veces todavía tienen cables de aluminio o secciones insuficientes, así que antes de empezar las obras pedid que os revisen profesionalmente y en serio vuestro cuadro.