El conducto de humos es el verdadero obstáculo: aunque la estufa esté dentro de tu casa, el atravesamiento de la pared externa y la salida en el techo son modificaciones a las partes comunes, y ahí sí se necesita autorización. Pero hay algo que los otros no han dicho con claridad: antes incluso de ir al administrador, lee vuestro reglamento de condominio específico. Algunos lo prohíben explícitamente, otros no. Si en tu documento hay una prohibición tajante, conviene saberlo ya mismo en lugar de hacer proyectos inútiles.
Dicho esto, si el reglamento no lo prohíbe, puedes pedir formalmente al administrador que presente la solicitud a la asamblea de condominio. No es "negociar con el jefe del edificio": es un procedimiento legítimo. Lleva un proyecto técnico de la estufa, especificaciones del conducto de humos, dimensiones, todo. Muchos condominios dicen que sí si la cosa se hace conforme a regla y no causa daños o peligros a los otros apartamentos. Haz un presupuesto serio, porque instalarla de forma improvisada es arriesgado y después te ves obligada a tener que derribarla.
El truco es no hacer la estufa a escondidas y luego tocarte los pelos. Si se descubre después, eres tú quien paga la remoción, no el condominio.